jueves, 6 de junio de 2013

Zapatos y pies

¡Hola a todos! 


Sé que llevo un tiempo sin escribiros nada, pero he estado ocupada ayudando a mi mami a estudiar un poquito estos últimos días. Bueno, tampoco se puede llamar ayuda, más bien he intentado dejarla usar el ordenador porque ella estudia mucho en el portátil, yo también quiero uno ¡Porque me lo merezco!
¡Miau!

Ummmmm, qué rico huele este zapato

Ya es hora de que os cuente mi relación con todos los zapatos, chanclas y zapatillas. Desde que soy pequeñita y vivo aquí, me he dado cuenta de que mis papis tienen un montón de zapatos y me gusta tumbarme en ellos, dejar bichos medio vivos, olisquearlos y probarme un zapato en cada pata.

¡Chanclitas para el verano!

Mis preferidos son unas bailarinas rojas que tiene mi mami, que cuando se las pone me encantan, porque traen infinidad de olores nuevos que intento adivinar. ¡Las chanclas negras de papi son maravillosas! Son de tela y tienen algunos hilitos sueltos y me encanta morderlos y lamerlos como si fuera un hermanito.

¿Por qué no dejan de hacerme fotos?

Mis papis no entienden por qué me gustan tanto los zapatos, pero es que no saben que huelen ¡taaaaaan bien!

También, los zapatos, son unos seres muy cómodos para echarse a dormir encima, y que son lo suficientemente altos (más que las bolsas) para intentar cazar ¡los pies!.


¡No me dejan dormir tranquila con tantas fotos!


Os escribiré pronto, ¡un zarpacillo!